domingo, 17 de septiembre de 2017

Cresteando por la Sierra del Híjar

El pasado 30 de agosto subí en compañía de mi padre, mi primo, Juan Aguado y su mujer hasta las altas cotas de la Sierra del Híjar palentina.
Nuestro objetivo principal eran los chorlitos carambolos que suelen verse por estas fechas, y que sin saberlo ya se habían dejado ver una semana antes. No hubo suerte con ellos, pero aun así la visita mereció mucho la pena.


Comenzamos a subir poco después del amanecer, ya que a partir del mediodía anunciaban tormentas y queríamos aprovechar bien la mañana.
Fue a primera hora cuando sorprendimos a esta cierva.

Cierva (Cervus elaphus)

Una vez en las crestas encontramos el típico repertorio de aves de la zona, incluyendo varios cuervos, un bando de más de 100 chovas piquigualdas, alguna que otra chova piquirroja y muchísimo bisbita alpino. Acentores comunes vimos unos cuantos, además de un par de alpinos que se quedaron sin foto.

Cuervo (Corvus corax)

Chovas piquigualdas (Pyrrhocorax graculus)

Bisbita alpino (Anthus spinoletta)


Acentor común (Prunella modularis)

La gran cantidad de collalbas en paso era más que patente. Con las alondras pasaba lo mismo pero no de forma tan acusada...


Collalbas grises (Oenanthe oenanthe)

Durante nuestra prospección de la zona también nos topamos con un par de familias muy numerosas de roqueros rojos. Parece que al menos para ellos no ha sido un año demasiado malo después de todo.



Roqueros rojos (Monticola saxatilis)

Pero tal vez aún más interesantes fuesen los 4 mirlos capiblancos que vimos en las faldas del Valdecebollas, dos adultos y dos juveniles para ser precisos.
La especie es una típica reproductora en la zona, aunque en estas fechas de paso temprano es difícil determinar si estos ejemplares son de los nacidos aquí.




Mirlos capiblancos (Turdus torquatus), jóvenes

Como curiosidad hallamos el cadáver de un caballo ya comido por los buites, que habían dejado los alrededores llenos de plumas como resultado de sus trifulcas. Junto a los restos también encontramos un excremento muy fresco de lobo ibérico, mientras que por la zona en general abundaban los de zorro.


Posible excremento de Lobo ibérico (Canis lupus signatus)


Excrementos de Zorro rojo (Vulpes vulpes)

Níspola (Coenonympha pamphilus)

Ya durante la bajada por la vertiente sur contamos aproximadamente unos 20 cernícalos primillas, algo más o menos típico por estas fechas.
Se trata de ejemplares procedentes de Tierra de Campos, que realizan dispersiones premigratorias hacia el norte como búsqueda de zonas con mayor abundancia de presas antes de su gran viaje a África.



Cernícalos primillas (Falco naumanni)

Otras a las que también les falta poco para partir son las culebreras, en estas fechas observables en números mucho más altos que de costumbre.



Culebrera europea (Circaetus gallicus)

Y nada más que contar... hoy me despediré con una planta y una cima.
¡Espero que os haya gustado!

Acónito vulgar (Aconitum napellus)

Cima del Pico Valdecebollas (2139 msnm)

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Agosto montañero (II): Cinco Lagunas (Gredos)

Tal y como anuncié al final de la entrada anterior, los últimos días de aquella tórrida semana montañera de agosto la dedicamos a la vertiente abulense de la Sierra de Gredos, y más concretamente al entorno de Cinco Lagunas.


Aparcamos en Navalperal de Tormes, donde el sol ya apretaba con fuerza desde primera hora de la mañana. Desde allí continuamos a pié por una cómoda senda de 12 km que nos condujo primero por una zona de bosque y posteriormente por campo abierto. Lagartos y mariposas fueron los protagonistas de este tramo.


Trucha común (Salmo trutta)

Lagarto ocelado (Timon lepidus)


Lagartija noroccidental (Podarcis guadarramae)

Dorada de manchas blancas (Hesperia comma)

Pintas ocres (Arenthusana arenthusa)

Cópula de Sátiros negros (Satyrus actaea)

Festón blanco (Hipparchia fidia)

Lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi), juvenil


Lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi), hembra adulta

Excremento de Zorro (Vulpes vulpes) con restos de Sorbus

Tras cuatro horas de caminata finalmente alcanzamos el circo de Cinco Lagunas, aunque no las visitaríamos hasta el día siguiente. Lo que hicimos hasta entonces fue explorar el resto del circo, desde sus cristalinos torrentes a sus laderas más escarpadas. La observación más destacable corrió a cargo de un mirlo capiblanco que se quedó sin foto, pero también vimos muchas otras cosas.

Circo de Cinco Lagunas

Mirlo acuático (Cinclus cinclus)


Cabras montesas (Capra pyrenaica)

Pandora (Argynnis pandora)

Drosera rotundifolia

Con el ocaso ya cerca decidimos pernoctar en el Chozo de la Barranca, y mientras cenábamos un grupillo de cabras montesas acudió al lugar para mendigarnos un poco de comida... algo a lo que accedimos con gusto.
Ya de noche, al calor de la chimenea y metidos en los sacos, un lirón careto nos "robó" el salchichón que le habíamos dejado a propósito.

Chozo de La Barranca


Cabras montesas (Capra pyrenaica)


La mañana siguiente decidimos ponernos en marcha muy pronto para evitar que el calor nos pillase de pleno en la subida. Fue al amanecer cuando finalmente pude ver mis primeros machazos de cabra montesa, unos que hasta ahora y después de muchos intentos siempre se me habían resistido.

Rebaño de Cabras montesas (Capra pyrenaica)


Cabra montesa (Capra pyrenaica), macho adulto

Una vez en las lagunas nos deleitamos con las ranas patilargas. Por otro lado nos llevamos una (triste) sorpresa al comprobar que los visones americanos también llegan hasta aquí arriba... toda una especie todoterreno.

Rana patilarga (Rana iberica)

Huellas de Visón americano (Neovison vison)

1ª Laguna

Entre las plantas de este enclave cabe destacar el Isoetes velatum, una especie pteridófita bastante rara a la par que interesante.

Isoetes velatum ssp. asturicense

En estas orillas llenas de Isoetes podían llegar a verse pequeños pececillos que no eran otra cosa que alevines de salvelino, pez del que más tarde veríamos ejemplares adultos en los arroyos que conectaban las lagunas.
Se trata de un salmónido de alta montaña procedente de Norteamérica, introducido en nuestro país a finales del siglo pasado como especie de cultivo.
Sin embargo no parece aclimatarse demasiado bien, y la única población asentada de toda Castilla y León es ésta, la de Cinco Lagunas.

Alevín de Salvelino (Salvelinus fontinalis)

Salvelinos (Salvelinus fontinalis)

Entre los ofidios sólo tuvimos suerte con la culebra de collar... Con tanta rana y tanto pez era difícil pensar que los visones fuesen los únicos depredadores.

Culebra de collar (Natrix natrix)

3ª Laguna

5ª Laguna

Unas que no podían faltar eran las lagartijas carpetanas.
Llegamos a contar hasta 19 ejemplares de esta bonita especie, la gran mayoría de ellos cerca del entorno de las propias lagunas.


Lagartijas carpetanas (Iberolacerta cyreni)

Y para terminar, un endemismo de esta sierra: el único ejemplar que encontramos del denominado "clavel de Gredos", una joya en sí mismo.
También buscamos sin éxito al famoso "dragón de Gredos" (Antirrhinum grosii), quedando como un objetivo pendiente para futuras ocasiones.


Clavel de Gredos (Dianthus gredensis)

Y nada más que contar...
¡Espero que os haya gustado!